
El trago quema, no queda de otra más que emborracharse.
Por qué caminas todo chueco? Por qué siempre andas con el ánimo arriba? Por qué ves todo doble? Porque lo que corre por tus venas no es sangre, es tequila! Es mezcal! Es Don Julio! Es Buchanan's! Oh, el glorioso alcohol, cada gota arde y hierve! Tristeza! Alegría! Furia! Ya te acostumbraste a echarle tequila al termo y tomarlo como si fuera agüita? Qué grande es el alcohol! Te hace ser el alma de la fiesta en la mesa y después arrodillarte ante el excusado confesando tus pecados. Te hace sentir que eres poeta de la noche, el centro del universo, una llama que no se apaga. Hasta que al día siguiente a las 10am tu cabeza parece nuez partida, con restos de comida en la comisura, tu alma acurrucada en una esquina. Finalmente entiendes: ese que anoche hablaba a gritos y golpeaba la mesa ya se convirtió en un borracho.